viernes, 1 de febrero de 2008

No te veo, no te oigo

Una de las historias más increibles y humanas que he visto en mucho tiempo, aquí

2 comentarios:

g. neidisch dijo...

Hace poco íbamos en el tren Jens y yo, él leía una revista, yo un libro, tomó mi mano y empezó a dar golpecitos con un dedo, cuatro, a frotar, a apretar suavemente... desprendimos la hoja de la revista. Es solamente el alfabeto sin embargo. Admirable.

g. neidisch dijo...

Por cierto, tienes el últino número de COLORS?