viernes, 19 de octubre de 2007

Qué voy a hacer, je ne sais pas

Llegué sana y salva. Sigo bastante desconectada del mundo a causa de mi torpeza informática, y mis ganas de meterme en camisas de once varas (léase, no sé cómo conectarme con Linux). Ayer vi en el periódico que por allá las cosas no cambian. En cuanto tenga un ratín e internet en casa os doy la lata con más cosas. Hoy no podrá ser, ya que cómo veis estoy ocupada.

miércoles, 10 de octubre de 2007

The countdown has just began!


Yeeeeepa!!!!
Ich fliege nach Spanien! bis Montag bin ich in meiner Stadt. Falls meine Abwesenheit euch zu hart wäre, könnt ihr die Bilder von Oktoberfest schon angücken.

¡Allá voy! antes de que os déis cuenta nos vamos de tapas.

Qué cosas, hace dos años hice el mismo viaje, el mismo día, por razones bien distintas. Un abrazo muy fuerte a todos los que tuvieron la suerte de conocer a Isaac.

miércoles, 3 de octubre de 2007

Auf der anderen Seite


El que al llegar a casa después del cine, la película nos siga rondando por la cabeza es sin duda buena señal.

En su última película, Fatih Akin muestra de nuevo diferentes aspectos de la situación de los millones de turcos que viven en Alemania. Una situación definida a medio camino entre el choque y la integración de dos culturas, dos países, dos idiomas. La situación en Alemania me atrevo a compararla con la del sudoeste estadounidense en relación a la inmigración latinoamericana. En Berlin y Hamburgo la comida típica no tiene nada que ver con las salchichas: todos comemos kebab, falafel o kumpir. Cuando llegué por primera vez a Harburg, me asusté al comprobar que no entendía casi ninguna de las conversaciónes que escuchaba en el autobús. Después descubrí que muy pocos estaban hablando en alemán. En California, el término "mexicano" se utiliza para denominar en general a toda la comunidad latina, al igual que aquí se emplea "turco" para nombrar a los árabes.

Un joven profesor de origen turco que trabaja en la Universidad de Hamburgo y vive con su padre en Bremen. Una prostituta turca y su hija, una estudiante alemana y su madre.
Cruces de caminos, diferencias culturales y generacionales.

Me resulta curioso observar como en algunos aspectos me siento claramente identificada con el punto de vista alemán, mientras que otras situaciones descubro que la cultura turca no es tan lejana a la nuestra. Tal vez habría que preguntarse si el que algunos se lleven las manos a la cabeza ante la posibilidad de que Turquía entre en la UE no está más relacionado con razones económicas. Definitivamente no estamos mucho más lejos de ellos que de los suecos, tanto geográfica como culturalmente hablando.