domingo, 10 de febrero de 2008

Conviertiendo judíos en el siglo XXI

Llevo ya casi tres años en Alemania, pero al parecer no consigo integrarme:
- en cuanto puedo me echo la siesta
- sigo comiento tortilla de patata y sopa de ajo de vez en cuando
- no me gustan las salchichas
- en mi grupo de amigos el alemán es sólo un idioma más, dependiendo de la persona, hablamos también en español, inglés o italiano
- llego tarde a los sitios
cada vez que voy en el metro con Natalia o con Jorge todo el mundo nos mira porque somos los únicos que hablamos y reimos sin parar
- me gusta más el vino que la cerveza
- critico en público los aspectos de la política alemana con los que no estoy de acuerdo
- soy caótica y bastante desordenada
- me cabrea muchísimo no poder votar en las elecciones de Hamburgo
- canto a Sabina (por cierto, ya le vale) cuando voy en bici y sale el sol
- cuando un alemán intenta comer jamón serrano con pan y mantequilla le llamo bárbaro y le doy aceite de oliva

Seguro que me quitaban el visado por puntos en dos telediarios.
Me pregunto si los jubiladetes ingleses y alemanes que nos tienen colonizada la costa se tendrán que integrar también (no habla español ni uno), o la medida sólo afecta a las personas sin tarjeta de crédito.

Digo yo que si en 500 años no habremos aprendido nada.

1 comentario:

Pablo dijo...

muy buena la pirueta. ahi ahi.