martes, 22 de marzo de 2011

¡Qué guay! ¡bombardeamos Libia!

Pero ojo, sólo disparamos a los malos, que por suerte son bien fáciles de reconocer. En realidad siempre lo son: a veces unos van de azul y los otros de rojo, por ejemplo:

Y es que da gusto ver cómo los europeos nos pegamos por ver quién es el primero que rescata a los libios buenos. Por suerte siempre hemos tenido muy clarito quiénes eran los libios chungos y actuamos en consecuencia.

1 comentario:

Vetusta dijo...

pobre bufón! maldita la hora en la que se le ocurrió hacerse esa foto andará diciendo... y sus aledaños revisando las cuentas de su campaña electoral, si es que!