sábado, 13 de septiembre de 2008

LOS OTROS SANTOS INOCENTES

Mi abuela, para mí, fue el retrato de una santa, o mejor dicho, de una auténtica santa. Era una persona, que con todo lo que había sufrido, siempre tuvo una sonrisa y siempre ayudó a todo el mundo. Murió como vivió, con una triste sonrisa en sus labios.

En agosto de 1936 le arrebataron a su marido, un trabajador nato que vivía de su trabajo, dejándola con cinco hijos y esperando el sexto, pero... nunca le pudieron arrebatar su coraje, su valor y su tesón para sacar adelante a su familia. En su casa nunca hubo ni grandes riquezas ni grandes alegrías, pero siempre se respiraba un halo de amor, de cariño, de protección... Supo mantener a su familia unida. Todos la escuchábamos ensimismados las cosas que nos contaba del abuelo Valeriano, que sabía hacer esto y lo otro, como era de generoso para ayudar a los que lo necesitaban y cómo unos canallas le fueron a buscar a su casa, se lo llevaron y lo mataron como a un perro. Entonces se hacía un silencio sepulcral que sólo se interrumpía con un “pero... hay que seguir adelante.”

¡Cuantas navidades silenciosas! ¡Cuántos comentarios indiferentes o hirientes de gente desalmada! Y siempre callando ”porque vuestro abuelo sin ser de nada, vinieron, le llevaron y le mataron”

Una y mil veces nos preguntábamos el porqué, el cómo. ¿Cuántas veces se lo preguntaría ella?

...Vinieron unos camisas azules en un coche, le sacaron de casa engañándole que le llevaban a declarar y como a muchos más, le llevaron al Monte Torozos y allí le mataron”

Nadie les dio una explicación, nadie certificó su muerte. Pero lo más duro fue que nadie de los que le podían haber salvado, lo hicieron...

Mi madre que entonces tenía diecisiete años y que era la mayor de los hermanos se fue hasta el Monte Torozos a ver si encontraba el cadáver de su padre. Allí, junto a la cuneta se encontró con el horror de la muerte, había unos veinte cadáveres que habían sido fusilados pocas horas antes y que a los asesinos no les había dado tiempo de arrojarlos a las fosas. Un paisano que vivía en la casa del monte, vio a mi madre tan aterrada, que la dijo que marchara para casa que su padre ya estaba enterrado ¡cuántas veces nos ha relatado estas tristes vivencias! Primero a sus hermanos más pequeños, Luego, todos a sus respectivos hijos. Generación tras generación seguiremos haciéndolo, sin odio, pero con pena. Porque mi familia es generosa y sabe perdonar, pero no olvida.

¿Cómo va a poder olvidarlo? ¿Cómo vamos a olvidar que después de matar al abuelo volviesen a saquear la casa? ¿Cómo vamos a olvidar los comentario tan crueles de algunas personas?

Bastante hemos hecho con perdonar tantos años de silencio, de abandono, de humillación y de desamparo. Nadie se preocupó de qué y de cómo vivirían su viuda y sus hijos.

Mi familia, como muchas otras, sí que somos tolerantes y víctimas de un terrorismo permitido, consentido y solapado. Así que ¡BASTA YA! Que mi abuelo ni quemó iglesias, ni mató a nadie. LE ASESINARON A ÉL y lo único que queremos es que algún día se le reconociera públicamente su dignidad como persona y que sus restos pudiesen descansar en un camposanto como el de cualquier ser humano, incluso como los de sus asesinos.

Mª Carmen Llorente, nieta de desaparecido

(y tía mía)

3 comentarios:

Anónimo dijo...

un articulo, sacado de un periodico mexicano, bastante mas completo que lo que suelo leer por españa...
http://www.jornada.unam.mx/2008/09/24/index.php?section=mundo&article=032n1mun

gracias por seguir informandonos...

a ver si te sale algun viajecito y cuentas algo de ti, que al pasarme por aqui se aprende sobre el planeta, pero ni se si sigues por alemania... (supongo q si)

vacazul dijo...

Hola,
no se quién eres, y el enlace que has dejado en tu mensaje lleva a la portada de la Jornada...Por lo demás, sigo en Hamburgo, e iré a Valladolid la última semana de octubre.

Anónimo dijo...

pense q con la letra k quedaba claro... soy el hermano de la corsa.
si la direccion la coges entera, las dos lineas, lleva a un articulo de la jornada, no a la portada.
a ver si estoy por valladolid entonces y coincidimos. que todo vaya bien...