martes, 27 de noviembre de 2007

Al otro lado de la verja

Tengo una impresión extraña y sesgada sobre la que era Alemania del Este. La ciudad que mejor conozco es Berlín, y es la única en la que creo sería capaz de vivir en este país, exceptuando Hamburgo claro. Berlín es una ciudad cosmopolita en el sentido genuino de la palabra, con un personalidad muy marcada, mezcla de gente de todo origen y condición social, de culturas y antigua frontera entre lo que se quiso que fueran dos mundos paralelos. Nada que ver con los circos snobs e impagables en los que se están convirtiendo las metrópolis europeas.

El resto de ciudades en los que estado en la antigua DDR me resultan radicalmente distintas. Esta semana estoy haciendo un curso en Rostock, que a algunos les sonara por la bonita cumbre de jefazos mundiales que tuvo lugar el pasado verano. Pese a haber perdido buena parte de su centro histórico en la segunda guerra mundial, es sin duda muy bonito. Mis impresiones hasta ahora podrían resumirse así:
  • Cada placita está convertida en una especie de Times Square, con carteles luminosos superestridentes por todas partes. No tuvimos comercio durante 40 años, pues toma dos tazas, parecen querer decir.
  • Hay un sentido de la estética muy desigual: por una parte se ve a personas que parecen salidas de la pasarela de Milán, superpuestísimas, mientras que la gran mayoría... en fin, me recuerda a mis viajecitos a Inglaterra.
  • El tema gastronómico, horror y pavor. Tal vez sea extendible lo comentado acerca de la estética. Llevo dos días ingiriendo algo que me recuerda a las historias que se cuentan sobre el rancho de la mili.
Ya en Hamburgo me advirtieron: llamamos a Rostock la Dunkeldeutschland (Alemania oscura, literalmente), porque la extrema derecha es especialmente fuerte en la zona. Por suerte de momento no he podido comprobar este último aspecto, y de hecho la gente me parece bastante simpática.
En cualquier caso, este fenómeno se da desgraciadamente con bastante frecuencia en el Este, al parecer como consecuencia de una mezcla de factores: falta de contacto con extranjeros durante mucho tiempo, alta tasa de desempleo, que llega hasta el 20% en algunas zonas, y pocas perspectivas de mejora en general.

Hecho de menos Hamburgo...

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